| 29 de junio, cine a las 18:30h - Venta de entradas |
| EL CHICO QUE CONQUISTÓ HOLLYWOOD |
| Direcció de Bett Morgan i Nanette Burstein |
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¿Qué tienen en común “El Padrino” de Francis FordCoppola, “La semilla del diablo” de Roman Polanski, 1968),“Cotton Club” de Coppola, “La Extraña Pareja” de Gene Saks, “Marathon Man” de John Schlesinger y “Chinatown” de Roman Polanski. La respuesta es Robert Evans. Este productor y actor consiguió unir comercialidad y calidad con un grupo de películas que se encuentran entre lo más destacado del cine norteamericano de finales de los sesenta y comienzos de los setenta. Sin embargo, como muestra “El chico que conquistó Hollywood”, no todo fue gloria en la vida de este actor reconvertido en productor. Pasados sus días de gloria (los últimos sesenta y la primera mitad de los setenta), Evans tuvo que enfrentarse a sus problemas con las drogas y a diversos escándalos relacionados con el uso de estupefacientes y con el asesinato de uno de sus conocidos. Bendecido por la prensa en un primer momento, Evans fue víctima de unos medios de comunicación que parecían disfrutar con el desmoronamiento del dios que habían contribuido a crear. Para hacer un poco de justicia al mítico productor, Brett Morgen y Nanette Burstein, responsables de “El chico que conquistó Hollywood”, muestran la versión del protagonista de esta historia: Robert Evans. Es él, a través de una omnipresente voz en off, el que nos habla de su propia vida. Sus comienzos como actor, su historia de amor con la actriz Ali McGraw, su amistad con directores y actores de Hollywood, o su enfrentamiento con el gran Francis Ford Coppola son algunos de los temas que el propio Evans se encarga de narrar con un tono cínico y descreído. Es precisamente su forma de relatar los acontecimientos lo que nos da las claves para acercarnos a su personalidad. Sus palabras, propias de una persona que está de vuelta de todo, nos descubren a un hombre valiente, soberbio y amante de su trabajo. Además, aunque en un segundo plano, Evans nos descubre las reglas de Hollywood, una fabrica de sueños no siempre dispuesta a perdonar los errores.
En definitiva, “El chico que conquistó Hollywood” es un interesante retrato de un productor y de su entorno. Es, además, un espléndido homenaje a Robert Evans, un hombre que ha dejado huella en la historia de Hollywood. |